Laura R. Galletero

Laura R. Galletero

Bagaje

Estoy licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid.

Titulada en Dramaturgia por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.

He cursado (y curso) multitud de talleres, seminarios y masterclass con eminencias del teatro, la dramaturgia, los estudios de género y las artes performativas.

Y la mejor escuela es la calle, y el escenario.

Oportunidades

He sido becada para fomentar mi labor como dramaturga en varias ocasiones. Dos veces por la Sala Cuarta Pared 2009 y 2011 (ETC), dos por la Fundación SGAE, 2020 y 2015 (Biennale di Venecia y VIII Laboratorio de escritura Teatral) la UIMP del 2008 al 2014, la UNIA 2015 al 2017 y la Fundación Internacional de Teatro Clásico de Almagro, 2015.

Mi otra vocación

Compagino la escritura con la docencia.

He impartido clases como profesora de Dramaturgia en la EsadCyL durante dos cursos, del 2018 al 2020 y en la ESAD de Galicia del curso 2015 al 2017.

Imparto talleres regulares de Escritura Creativa como el del proyecto Senior del Colegio Decroly. También he sido formadora de dramaturgia, artes escénicas y género para la juventud con proyectos para La Joven, con la Fundación Yehudi Menuhin y de forma puntual en distintas universidades españolas, como la UCM.

Casa

Sra. Rojo, compañía de la que soy cofundadora.

Arquetípicas, donde colaboro con mis textos.

Reproducir vídeo

Culturáneas, 2018.

¿Por qué?

Escribir como gesto, como vómito y como estrategia.
La escritura se convierte en mi camisón de seda, en un hábito carmelita y una coraza de metal.
Escribo para ser yo, para encontrarme en este permanente desencuentro de la vida.

Cada palabra que escojo revisa la identidad  a la que han denominado “Laura” y que debe deconstruirse a diario para volver a reconstruirse más consciente como sujeto político mujer.
Gracias a la palabra escrita he conseguido entender mejor a los demás, aunque a veces, quiera darle a la tecla de borrado.
De la palabra escrita viajo al teatro, del yo al nosotros. Es la palabra dramática la que me ayuda a continuar en el mundo. No aspiro a cambiar este mundo, no peco de soberbia, pero sí sé que con mis palabras puedo entretener, cuestionar las verdades absolutas y tender un puente que permita encontrarnos, que nos permita compartir.